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Documento del mes de agosto de 2020: Cien años de la fundación de "La Voz de Requena" (1920-1932)

AMRQ Archivo de Prensa Histórica.

El 19 de septiembre de 1920, domingo de feria, salía a la luz pública un nuevo semanario: La Voz de Requena. La fecha no era casual, al fin y al cabo durante esas jornadas de final del verano, la ciudad estaba repleta de requenenses ausentes que pronto terminarían sus vacaciones estivales.

Como significación ideológica, el periódico se denominó “semanario anticaciquista”, manteniendo este lema durante todos sus años de edición, siendo el más longevo de cuantos se han impreso en Requena hasta ahora, ya que alcanzó, al menos, 592 números (27-XII-1931).

El concepto de caciquismo, tan enraizado en la política española, se había incorporado en 1884 al Diccionario de la Real Academia con dos acepciones:

- Dominación o influencia del cacique de un pueblo o comarca.

- Intromisión abusiva de una persona o una autoridad en determinados asuntos, valiéndose de su poder o influencia.

Venía a ser un cierto clientelismo político en el que las autoridades locales, fueran del signo que fueran, estaban presionadas por elementos que, participando o no de la política activa, dominaban los estamentos de poder por influencia y dinero. En el primer número, La Voz incluyó una editorial titulada ¿Nuestros propósitos? y el artículo El cacique. La editorial expresaba, entre otras, esta idea:

El predominio del caciquismo, equivale al sostenimiento, allí donde reina, de toda inmoralidad y bajeza, a la perpetuación del servilismo más grotesco y denigrante.

Próximas a su fecha de salida se avecinaban elecciones a Cortes y municipales en que La Voz tomó partido por una coalición independiente de amantes de Requena, calificada como “liberal independiente” cuyo ideario se resumía así en el nº 2:

El partido netamente republicano es un esqueleto, el liberal está en crisis honda, el conservador necesita renovarse, así es que sólo una gran conjunción de hombres abnegados reformistas que tenga por lema “todo por Requena y para Requena”, podrá salvar a esta noble ciudad de la postración…

Su fundador fue el periodista, poeta y político requenense Nicolás Agut y Sastre, junto a su hermano Baltasar y diversos colaboradores a lo largo de su existencia. La dirección pasaría a manos del joven abogado y diputado provincial, Luis Sánchez Sánchez (1921-1925), volviendo a cargo de Agut tras la muerte prematura del letrado en septiembre de 1925, con treinta y dos años.

La Voz de Requena, contando casi siempre con Nicolás Agut como concejal en activo del Ayuntamiento, influyó en la política local y, sobre todo, denunció desde sus páginas a alcaldes y grupos concejiles que consideraba más como oportunistas o arribistas, defendiendo siempre, por encima de cualquier causa, la modernización de Requena, el correcto mantenimiento de los servicios municipales y todo aquello que significara progreso cultural y social.

Nicolás Agut (1888-1965) ya tenía experiencia previa como periodista, habiendo dirigido dos periódicos con anterioridad: El Látigo (1911) y El Distrito (1912-1917) y colaborado en otros como Requena (1919-1921), de la Sociedad “El Arte”, a la que él mismo pertenecía, aunque en ocasiones se distanció desde su propia publicación. Este último estaba en edición cuando nació La Voz, compartiendo estanterías durante dos años, como también coexistiría con la segunda época de El Pueblo Libre (1921-1922), de tendencia política claramente republicana.

La Voz de Requena nació con una clara intención de continuidad, como demuestra el que a la vez que el periódico y con el mismo nombre, se fundara una imprenta propia, con maquinaria nueva, cuya redacción estuvo en el número 10 de la calle Consistorial (Plaza del Ayuntamiento). Esta imprenta se convirtió pronto en una alternativa comercial a la competencia, representada por la antigua de Salvador Soteres, donde se habían impreso todos los periódicos desde 1900, ya que además del periódico realizaba trabajos de impresión comercial como talonarios, tarjetones, tarjetas de visita, etc.

El contenido de sus cuatro páginas estuvo bien estructurado. Reservada la última en exclusiva para publicidad, los textos ocupaban las otras tres, también salpicadas de anuncios, aunque en menor medida. Desde el nº 2 y cada vez con mayor frecuencia, incluyó fotografías, siendo el primero periódico requenense que lo hacía.

La primera página estaba reservada al artículo editorial. En la segunda y tercera se incluían colaboraciones externas, literarias o políticas, poemas, la crónica de la última sesión municipal, con mucho detalle, noticias de índole cultural, como las actuaciones teatrales o musicales, y, en especial, la Crónica Semanal, dedicada en particular a las noticias locales. La lectura atenta de este periódico supone una verdadera crónica histórica de la vida cotidiana de Requena desde los años de la guerra de África hasta el advenimiento de la Segunda República.

Dedicó especial atención al regreso del poeta Serrano Clavero, a finales de 1923, contando con sus colaboraciones hasta su muerte, en 1926. Del mismo modo, se ocupó con profusión de temas tan actuales como la guerra africana de 1921 y sufrió la censura gubernativa durante la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930).

Agut y su equipo se rodearon de excelente colaboradores locales como Joaquín Ferrer, Serrano Clavero, Rafael Villena, José Joaquín Herrero, Juan Piqueras…, siendo dignos de lectura los cuentos cortos de un jovencísimo Rafael Bernabeu y consiguiendo aportaciones de grandes literatos nacionales como Emilia Pardo Bazán, Jacinto Benavente, Blasco Ibáñez, Pí y Margall o Pérez Galdós, entre otros.

La Voz de Requena dedicó, especial atención a los derechos de la mujer, contando con colaboraciones de Concepción Arenal, Sofía Casanova, Leonor de Olózaga, Concha Espina, etc. También incluyó artículos sobre diferentes ideas políticas: comunismo, socialismo… y sociales: krausismo, positivismo…

En el aspecto cultural, apoyó la instalación del Instituto de Segunda Enseñanza y la creación de la Banda Municipal de Requena, en 1928. También incluyó con frecuencia artículos técnicos, apoyándose en los profesionales de la Estación Enológica. Entre sus relatos breves incluyó los de grandes de la literatura como Tolstoi, adoptando así mismo la técnica captadora del folletín coleccionable por entregas, con títulos como El Moro Muza, de Julián Pérez Carrasco.

Aunque por el momento no hay constancia documental de que el periódico llegara más allá de diciembre de 1931, el hecho de que en el último número localizado (592) no se hiciera ninguna mención al posible cierre y de que en el mismo se estuviera publicando un folletín inacabado, nos lleva a afirmar que La Voz de Requena llegó a publicarse hasta 1932.

Marcial García Ballesteros

 

BIBLIOGRAFÍA:

- GARCÍA BALLESTEROS, Marcial. Nicolás Agut y Sastre. Crónicas Históricas de Requena, 2015. https://cronicasderequena.es/agut-y-sastre-nicolas/

 

  • Primer número de "La Voz de Requena" (19 de septiembre de 2020)
  • Nicolás Agut y Sastre fundador y director de La Voz de Requena
  • La Voz de Requena fue el primer periódico requenense que incluyó fotografías
  • Cabecera del primer número de La Voz de Requena firmada por su director Nicolás Agut
  • Santiago Ramón y Cajal en La Voz de Requena de 22 de mayo de 1922
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